PROYECTO

SABER-HACER CHACOLÍ. REGISTRO Y DOCUMENTACIÓN DE LA PRODUCCIÓN DEL VINO CHACOLÍ DE DOÑIHUE PARA SU RECONOCIMIENTO COMO DENOMINACIÓN DE ORIGEN1

[To know-how to make chacolí: recording and documenting the production of the chacolí wine from Doñihue for its recognition as denomination of origin]

PALABRAS CLAVE: patrimonio cultural inmaterial, licores patrimoniales, Doñihue, transculturación, denominación de origen
KEY WORDS: intangible cultural heritage, heritage liquors, Doñihue, transculturation, denomination of origin

Cristóbal del Castillo Camus
Licenciado en Historia y Magíster en Patrimonio Cultural de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Interés por la preservación del patrimonio cultural y en la historia transcultural durante el siglo XX. Actualmente trabaja en el Museo Histórico y Militar de Chile, desempeñándose como Historiador encargado de investigación patrimonial.
Santiago, Chile.

IMG 01. Fotografía del autor. (2018). Chuico o recipiente de vidrio en donde se deposita y a veces se distribuye el chacolí en Doñihue. Doñihue, Chile.

ANTECEDENTES

La comprensión de algo como patrimonial permite analizar cómo ha sido su transmisión de generación en generación. En el caso de la producción artesanal de licores en Chile, lo patrimonial radica en el diálogo entre técnicas, materias primas y ajustes a un nuevo espacio geográfico, en donde el ser humano tiene un rol importante como mediador.

A fines del siglo XVIII y durante el siglo XIX comienza a entrar el txakoli o chacolí, a través de las migraciones vascas a Chile. En el País Vasco era definido como un vino de poco cuerpo, ácido y de baja graduación, de producción centrada en zonas costeras (Hidalgo, Sáenz de Buruaga, & Ocete, 2012). No obstante, en Chile se comenzó a producir en la zona central del país con uvas maduras, sin envejecimiento en barrica, ni guarda en botella (P. Lacoste et al., 2015). Es así como ambos chacolíes comenzaron a tomar rumbos distintos, pero reconociendo un saber-hacer o conocimiento práctico común, reflejado en la plantación y cuidado de las parras sostenidas en varas de madera (Pablo Lacoste, Castro, Mujica, & Lacoste Adunka, 2017) o en el acceso al agua de las parras.

Si bien su consumo en Chile fue importante durante el siglo XIX, en donde los productores se esmeraban por añadir toques personales a su producción, la industrialización del vino en Chile redujo la producción del chacolí a Doñihue, un pueblo en el valle del Cachapoal que también recibió un número importante de migrantes vascos. Actualmente, es producido por un grupo reducido de hombres mayores de 60 años y de modo artesanal en bodegas de sus viviendas, siendo una práctica en riesgo por falta de interés de continuar con ella y de visibilidad fuera de Doñihue. Al perder este conocimiento, no sólo se perdería parte de la historia de un pueblo, sino que también una comprensión del medioambiente y su paisaje.

IMG 02. Fotografía del autor. (2018). Vaso de chacolí producido por Leopoldo “Polo” Carreño. Doñihue, Chile.

VALORIZAR SABER-HACER CHACOLÍ

Al considerar al chacolí como un producto patrimonial, lo que se está relevando es aquel conocimiento práctico, continuo y transferible y, como menciona Llorenç Prats, sujeto a cambios y continuidades (Prats, 2004). Teniendo en cuenta esto, el proceso de industrialización del vino se tradujo en la obtención de un producto final perfecto, en desmedro de cómo se llega a producir y por qué se lo valora en un contexto patrimonial. El chacolí doñihuano, como un vino cuyo conocimiento práctico se transmite de generación en generación, se enmarca en una tensión interpretativa entre la valorización de su saber-hacer y el resultado final. Visibilizar el conocimiento práctico permite comprender cómo la geografía, el hábitat, el sincretismo cultural y la sociedad han influenciado en el chacolí de Doñihue y cómo ellos le otorgan una calidad distinta si se compara con otros licores del sector, como el aguardiente o la chicha.

De este modo, se propone formular la declaratoria de denominación de origen (D.O.) del chacolí en Doñihue mediante su registro y documentación. Si bien en Chile aún no existe un aparato legal que registre y documente el patrimonio inmaterial, la denominación de origen identifica a un producto cuya calidad, reputación u otra característica del mismo sea imputable, fundamentalmente a su origen geográfico, natural y humano (INAPI, 2018). Esto permitiría la continuidad y salvaguardia del saber-hacer del chacolí en Doñihue y su comprensión como una experiencia de transmisión de conocimientos prácticos que concilie la calidad con la producción casera.

Lo anterior es traducido en una primera etapa de trabajo en terreno para recolectar información proveniente de los productores de chacolí e investigación de fuentes secundarias, para circunscribir los saberes-haceres que han persistido en la producción del chacolí de Doñihue. Luego, esto será sistematizado mediante fichas informativas que muestren tanto los aspectos técnicos-científicos, como también los sociales e históricos de cada uno de los productores de chacolí. Esto sería coordinado por el investigador junto a un equipo de antropólogos y especialistas de las ciencias sociales, como también un comunicador audiovisual que registre las entrevistas y algunos procesos in situ, generando así subproductos.

Una vez que esta información sea compilada, se preparará el expediente de postulación apoyándose con mesas de trabajo con los productores, como también se organizará en un comité o una cooperativa, paso clave para la administración de la D.O. Por otro lado, se plantea la creación de una marca identitaria del chacolí para materializar el proceso detrás de este vino. En este paso, se contaría con la asesoría de un diseñador para confeccionar la marca y etiquetado.

IMG 03. Fotografía del autor. (2018). Parrones en casa del productor José Césped, con vista al cerro Cólera. Doñihue, Chile.

BENEFICIOS ESPERADOS, FINANCIAMIENTO Y CONCLUSIONES

Finalmente, se necesita difundir la investigación para generar conciencia sobre la importancia patrimonial del chacolí, a través de distintos soportes como reportajes, documentales, artículos de investigación, charlas para público general, entre otros. En ello, se considerarían actividades tanto dentro de Doñihue, como también las que puedan ser realizadas fuera de ella, como ferias gastronómicas o exhibición de documentales. Aquí, el investigador responsable es respaldado por el equipo de investigación, el diseñador, el comunicador audiovisual y los actores relevantes que puedan difundir lo patrimonial detrás del chacolí de Doñihue. Se estima que el proyecto tenga un ciclo de vida de dos años desde la investigación hasta la difusión del registro.

En cuanto al financiamiento y patrocinio, se ha considerado postular tanto a Fondos de Cultura, apartado de Patrimonio Cultural Inmaterial, como también a Fondos de Desarrollo Regional, fondos de emprendimiento y ayuda estratégica de distribuidoras de licores o ferias gastronómicas. A su vez, el txakoli en el País Vasco ya ha pasado por un proceso similar, por lo que incluir al Consejo Regulador de la D.O. Getariako Txakolina debería ser considerado en una etapa final del proyecto, para así permitir la transferencia de conocimientos y experiencias entre los productores.

IMG 04. Fuenzalida, E. (2018). Propuesta de marca identitaria para la denominación de origen del chacolí de Doñihue. Santiago, Chile.

A modo de conclusión, cabe recordar que la declaratoria de D.O. para el chacolí de Doñihue no es el último paso, sino parte de un proceso mayor de patrimonialización que debe considerar su difusión, visibilidad y la organización de los productores para que la práctica del chacolí pueda ser reconocida a nivel local y nacional, como también su supervivencia en el tiempo. Á

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NOTA
1 Este proyecto se enmarca en el curso de proyecto de grado (primer semestre del año 2018), dirigido por los profesores Germán Hidalgo y Lorena Pérez y fue presentado como Proyecto de Grado para optar al título de Magister en Patrimonio Cultural en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Estudios Urbanos de la Pontificia Universidad Católica de Chile en noviembre de 2018.

REFERENCIAS
Hidalgo, J., Sáenz de Buruaga, T., & Ocete, R. (2012). Vid cultivada y silvestre en el territorio de la antigua diócesis de Valpuesta (Álava , Burgos y Cantabria , España) : un acercamiento a la historia del vino chacolí. Estudios Avanzados, 18, 101–129. En Link
INAPI. (2018). Denominación de Origen. En Link
Lacoste, P., Castro, A., Briones, F., Cussen, F., Soto, N., Rendón, B., … Adunka, M. L. (2015). Vinos típicos de Chile: ascenso y declinación del chacolí. Idesia, 33(3), 97–108. En Link
Lacoste, P., Castro, A., Briones, F., & Lacoste Adunka, M. (2017). Patrimonio y desarrollo territorial: productos típicos alimentarios y artesanales de la Región de O’Higgins. Identidad, historia y potencial de de desarrollo. Santiago: USACH. En Link

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