DÉCALOGO

DECÁLOGO PARA JÓVENES PATRIMONIALES

IMG 01 Escobedo, D. 2018

texto por José de Nordenflycht

I El patrimonio es el coeficiente de roce de nuestras memorias. Todo es pérdida personal en una trayectoria cultural colectiva.

II Los patrimonialistas somos los geriatras de la cultura. Vivimos administrando la obsolescencia y mitigando la pérdida.

III Cuando la memoria de las cosas se convierte en una cosa, estamos a merced entre el lucro fetichista y el mal de Diógenes.

IV La humanidad es la que recuerda. El patrimonio nunca se acordará de nosotros. Por eso el patrimonio siempre es de la humanidad.

V Con toda certeza cualquier manifestación física del patrimonio se perderá. Por eso creemos en él, para convertir sus certezas materiales en una fe inmaterial.

VI Una buena manera de conservar algo vivo es reproducirlo y aumentar su cantidad. Por lo que debemos aumentar la consciencia sobre el valor patrimonial, mientras estemos vivos.

VII Los atributos siempre se desgastan en la imparable obsolescencia, mientras los valores aumentan. Por eso una ruina siempre nos hará más sentido mañana.

VIII La iconoclasia es parte del negocio de la restauración patrimonial. Alguien tiene que hacer el trabajo sucio.

IXLa autenticidad no es negociable. Por eso, también, alguien debe hacer el trabajo sucio.

X Trabajar en patrimonio siempre ensucia, ese es el mejor indicador para la eficiencia de cualquier directriz práctica.

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